Una lacra para Burgos
02/01/2007
Se comenta hoy en el DIARIO DE BURGOS que existen 1.835 maltratadores registrados como tales en una especie de "Bestiario" o Libro Negro que lleva el Ministerio de Justicia, y se hace una comparativa precisando que dicho número es similar al de la provincia de León y superior al de Valladolid, con la peculiaridad de que estas provincias están más pobladas, lo que indica que existe una mayor proporción de maltratadores en Burgos.
Si un violento dentro de nuestra sociedad ya es demasiado, la cifra de 1.835 es tan elevada que causa escalofríos (y eso que dicha cifra no recoge, lógicamente, los casos que no se denuncian). Dentro de esa cifra hay 1.565 hombres y 270 mujeres, lo cual revela que se trata de un problema de machismo exacerbado, elevado a la categoría de delito.
Detrás de un maltratador hay que ver a un hombre que, aunque aparenta ser un “macho” y un "tío fuerte", no es más que un miserable, un infeliz que ha fracasado en la vida porque su talento no da para más y hace pagar el pato a quien tiene más a mano, normalmente una mujer, cuyo único error fue, quizás, sentirse atraída alguna vez por esas cualidades “tan masculinas” de las que el futuro maltratador hacía gala, cualidades que, por otra parte, la sociedad potencia a través de películas, anuncios publicitarios o fomentando cierta forma de vivir y de mil maneras más.
1.835 maltratadores son una lacra para Burgos que debe avergonzar a todos, porque si estos casos, vistos uno por uno, tienen siempre un culpable con nombre y apellidos a quien se puede llevar ante el juez, cuando se contempla como problema social no cabe sino concluir que quien ha fallado es la sociedad, o sea, todos. Todos, en realidad, somos culpables de esa violencia. ¿De qué manera?... Pues cada vez que se toleran actitudes impertinentes en la juventud, cada vez que se aplauden gestos prepotentes y se permiten ciertas formas de hablar, ciertas formas de vivir el deporte, ciertos juegos, ciertas costumbres bárbaras e incomprensibles como, p. ej, el acoso escolar. Cualquier forma de violencia que la sociedad permita podrá degenerar, dentro de las cuatro paredes en que se desarrolla la vida familiar, en violencia doméstica.
Si Burgos ha batido este amargo récord de maltratadores, no hay que darle más vueltas: es un problema social y, por tanto, todos los burgaleses somos culpables.
Comentarios:
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1. Es una triste estadística sin duda pero tiene que ser casualidad, no puede ser que allí seáis más violentos.
Publicado por: Macu | 02/01/2007 12:14:30
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2. Las cifras cantan por sí solas. Una verguenza
Publicado por: Fco. J. | 02/01/2007 12:46:27