"Semos" ricos
22/12/2006
Fue como un grito de guerra.
A eso de las 10 de la mañana, la Tomasa, que estaba con el transistor pegao a la oreja, siguiendo el sorteo de la lotería, va y empieza a pegar unos berridos que alarman a to el pueblo:
-¡Semos ricos! ¡Seeemooooos riiiiicooooos!
Al punto, comienza a congregarse una multitud en la plaza.
-¡Es verdad! ¡Que nos ha tocao el goooordooooooo...!
Inmediatamente después, comienza el consabido festejo: botellas de champán desparramadas sobre las cabezas del personal... Gritos... Más gritos... Llega la televisión, los de los periódicos, los de los bancos... Lo de siempre.
Eso era a las 10 de la mañana, como digo. Pero una hora después, a las 11, viene el Bartolo (el que nos había vendido la lotería en su bar) y empieza a decir el tío, con cara de circunstancias, que si lo siente mucho, que si todo ha sido un error, que no ha tocao ná...
-¿Cómo que ná, tontolaba? ¿No ves los números? ¿No ves aquí el 20297, eh? -le dice uno.
-Sí, pero ha sido un error tipográfico -dice el Bartolo- Los décimos que yo compré son del 20197, y... ¡cagüendiosla!... se coló ahí un 2 que no tenía que estar.
A punto de ser linchado, el Bartolo ha conseguido darse a la fuga, pero la gente se la tiene jurada. Correrá la sangre, seguro, porque estas cosas son así.
Y mientras tanto, nuestro gozo en un pozo.
Asín son las cosas en Mediavilla
y asín sus las cuenta el Onofre.